El León: Tres Generaciones, un Nombre, una Historia
Este rincón de Plaza Redonda guarda un eco familiar. Sus paredes vieron nacer «Confecciones El León», el taller donde el abuelo daba forma a la ropa del trabajo diario. Después, Federico, su hijo, cuidó con esmero la semilla plantada, manteniendo viva la esencia del oficio familiar.
Esa es la herencia que guía nuestros fogones: el orgullo del trabajo con las manos y el corazón. Donde antaño se medían metros de tejido, hoy seleccionamos los mejores productos del Mercado Central, para crear tapas que son un homenaje a la tradición con un toque personal.
Así, entre recuerdos y aromas nuevos, de generación en generación, seguimos tejiendo historias y sirviendo a Valencia desde este rincón único.
Hoy, Sergio (hijo de Federico y alma de nuestra cocina) escribe un nuevo capítulo en esta historia. Donde antes se cortaban patrones de tela, ahora se trazan sabores; donde había perchas, hoy descansan botellas; y el murmullo del taller se ha transformado en el bullicio alegre de la barra. Pero el nombre, «El León», perdura como un estandarte, y con él, ese espíritu hecho de dedicación y cariño por lo bien hecho.